Tuesday, September 27, 2016

Reflexiones en torno al duelo y sus disfuncionalidades.


Alteraciones del duelo. ¿Cuándo, cómo y por qué se producen?

      De acuerdo a lo que señala Capponi (Chile, un duelo pendiente), las alteraciones del duelo pueden surgir a raíz de varios factores, intrínsecos a la persona, como externos a la misma. Las personas pueden por un lado quedar atrapadas en la depresión, o, por otro lado, no ser capaces de reconocer la agresión que infringieron a otro, en el caso de ser agresores/victimarios, debido a la disociación que se da entre amor y odio en el que se mueven. Terminando en acciones de sadismo que son elocuentes en los casos de tortura y muerte en periodos de conflictos y crisis social como la que ocurre en periodo de los 70.

      A su vez, Capponi establece una relación que me parece interesante sobre conflicto y duelo. Al vincularse estos procesos, es inevitable que surja la perdida. Ya sea por la agresión, la destrucción y el daño que esta puede implicar y significar para las personas. Hay una perdida en los conflictos. Algo se pierde. Y de ahí que el duelo se vive. En esa perspectiva, un lado como otro deben hacer el duelo por aquello destruido.

       Lo otro aspecto que parece interesante, es la relación que se establece entre apego (perdida) en las etapas más primarias/ infantiles, de cuando somos niños. De cómo procesamos la perdida de la relación inicial que establecemos con nuestras madres, o más bien, vamos adaptándonos a la transformación. En esta parte, me parece que Tizón, al hacer una relación entre los trastornos de adaptación y el proceso de elaborar una perdida (duelo) me hace mucho sentido.
      Para Tizón, por tanto, las alteraciones del duelo suponen una alteración en el proceso de adaptación de las personas a la nueva situación que deben experimentar, al cambio que opera, o la transformación que se vive en uno mismo/ o en el entorno.
        De acuerdo a ello, las alteraciones que surgen, tendrán su expresión o representación en la persona (maníaco, depresivo, obsesivo, etc.) dependiendo de las características de la personalidad y la vivencia o resolución de su perdida primigenia o inicial. Es así que ambos autores convergen en ello, coinciden. Son por tanto los personajes internos (los fantasmas) que llevamos, las memorias ancestrales, el recuerdo o la forma en que nuestra mente proceso aquello que nos infundió el máximo dolor, angustia y frustración, que nos llevara a manifestarnos en cada perdida que suframos. Como la re-editamos, y como, por ejemplo, nos vivimos la culpa, la culpa persecutoria, que deviene en destrucción, y agresión.

En consecuencia, la reparación, la reparación deviene en el proceso de conocer, de comprender, de conocer los detalles de nuestras perdidas, de adentrarnos en lo que ocurrió. En hacer-nos justicia. En determinar responsabilidades. Finalmente, para perdonar-nos y reparar.

¿Cómo emerge la muerte en las narrativas o diálogos de grupos y/o equipos?
                
               Creo que la muerte emerge en la narrativa de los grupos/equipos dependiendo grado de ansiedad que sus integrantes tienen sobre la muerte. Esto asociado a sus experiencias vitales con la muerte, con la formas o mecanismos que disponen para defenderse de la misma. (mecanismos de defensa). La ansiedad tiene que ver con el miedo/ terror, que se conforma en la historia de los individuos y que se re-edita en el grupo, definiéndose y actuando los roles que se van conformando en la relación/interacción que se produce entre los integrantes.
A la muerte se la puede negar, se la puede vencer, se la puede neutralizar…etc. Héroes, dioses, adictos…

El rol de la muerte en la vida.
 

                  La muerte, es parte de la vida. Ambas, son interdependientes, tal y como lo plantea Yalom . Ambas existen simultáneamente desde el momento en el cual somos concebidos. Vivimos y morimos al mismo tiempo. Ambas son condiciones que se relacionan una con la otra y tienen sentido por si misma. Ser consciente de esto nos permite, nos facilita el tránsito hacia el destino final que sabemos ocurrirá, en tanto desconocemos la forma, el momento. El tiempo y el espacio. Esta ansiedad es la que nos acompaña en el proceso, y en la medida que aceptamos la realidad, que aceptamos nuestra finitud, también es posible que logremos vivir de un modo más auténtico y placentero.         

   Referencia Bibliográfica  : TIZÓN ; Perdida , pena y duelo / KUBBLER ROSS ; La Rueda de la Vida / YALOM ; Psicoterapia Existencia y Terapia de Grupo/ CAPONNI ; Chile un duelo pendiente.