Tuesday, February 12, 2013

EN PISCO ELQUI.



En PISCO ELQUI sentí la necesidad de volcarme al corazón  Disfrutar del día y de las horas que transcurren sin detenerse. La meditación matutina se hizo mas fluida. Las energías se sienten muy hondo. Recuerdo el último día  mientras escucho un torrente de agua en la vertiente que esta cerca, observo la montaña y respiro bajo el ciruelo el aire matutino. El canto de pájaros se escucha muy cerca. La luz del sol se asoma de a poco hasta inundarlo todo. Los colores se ven nítidos  Los contrastes de la naturaleza. Observo los frutos bajo mis pies, y tomo uno para saber mas de aquello que palpan mis manos. Es una ciruela de carne amarilla. Mi paladar se complace con su sabor y dulzura.
Todo es belleza. Y aunque el ruido en las noches lo inunda, se que es un lugar especial. Un territorio del corazón.